jueves, 21 de mayo de 2009

El caso de la chica violada en Viedma reaviva el debate sobre el aborto no punible

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- La justicia rionegrina autorizó a una adolescente de 13 años de la ciudad de Viedma a interrumpir su embarazo gestado (aborto) producto de un abuso sexual perpetrado por la pareja de su abuela.
El fallo de la Cámara del Crimen Sala B de Viedma responde a una acción de amparo presentada por los padres de la menor quienes solicitaron autorización para que en el hospital local "Artémides Zatti" se practique la interrupción de un embarazo (aborto) de doce semanas de gestación.
El tribunal con el voto de los jueces Jorge Bustamante y Pablo Estrabou, y la disidencia de Francisco Cerdera, ordenó que el aborto debe concretarse en el hospital público donde un grupo de médicos no presentó la objeción de conciencia bajo la órbita del director Gonzalo Toundaian.
Además se exige que "deberán disponerse las medidas necesarias para la conservación de las pruebas para los estudios de histocompatibilidad" y notificar al juez de Instrucción que investiga el abuso sufrido por la niña.
La pericias psicológicas a la niña abusada establecen que se encuentra en una "etapa de negación que hace difícil saber si la misma acepta o no el embarazo" y demuestra angustia, miedo y un estado traumático psicológico (¿?).
Los jueces destacaron que "el derecho a la vida es el valor fundamental, el de mayor protección penal y relacionado con él se encuentra el derecho de la dignidad de la persona". (por eso dictaminan asesinar a un ser humano en el vientre de su madre)
Consideraron que el aborto terapéutico (¿un asesinato es parte de una terapia?) responde a "un estado de necesidad" previsto en el Código Penal.
El voto en disidencia del juez Cerdera señala que no cuenta con elementos técnicos ni argumentaciones firmes de los peritos para determinar la negativa de la niña a continuar con su embarazo.
fuente: La Nacion