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martes, 14 de junio de 2011

Diario vaticano: Células estaminales embrionarias solo crean falsas esperanzas

El diario vaticano L’Osservatore Romano publica en su edición de este martes 14 de junio un artículo en el que critica que se juegue con la esperanza de una cura al presentar la investigación con células estaminales embrionarias como un recurso eficaz cuando la realidad demuestra que no lo es.
En mayo de este año el gobierno alemán ordenó el cierre de XClinic, que ofrecía diversos tratamientos para la parálisis cerebral, Parkison y afecciones a la médula espinal, luego de que un bebé de 18 meses muriera en octubre de 2010 tras haber recibido allí una inyección en el cerebro con células estaminales embrionarias. 
Unos meses antes otro niño, de diez años de edad, casi fallece y resultó con una severa discapacidad, luego de que se sometiera a un procedimiento similar. 
El Dr. Augusto Pessina catedrático de microbiología de la Universidad de Milán (Italia), menciona estos casos en su artículo "Con las mentiras no se alimenta la esperanza", y señala que "en la biomedicina de las células estaminales son muchas las informaciones falsas y las mentiras, ya sea sobre los conocimientos biológicos o sobre las aplicaciones clínicas".
"Esta situación –escribe Pessina– ayuda a alimentar la mentalidad acrítica que demoniza como anticientífico y adverso el progreso o cualquier intento de reglamentación. Además, ‘estaminal’ se ha convertido en una especie de palabra mágica que produce valor agregado (progresista) a todo: desde los cosméticos hasta las más absurdas propuestas terapéuticas".Pessina señala que en Internet se puede hallar cientos de lugares en donde se hacen "promesas irreales" para curar "casi cualquier patología" que "en el mejor de los casos se trata de terapias aún no aprobadas, en otros casos inútiles o incluso con efectos negativos para la salud". 
Luego advierte que este fenómeno, que ya ha sido denunciado en Europa por el Committee for Advanced Therapies, "contribuye a crear una especie de descrédito en las investigaciones científicas correctas y de acuerdo a las normas éticas" como el de las células estaminales del cordón umbilical, que sí han demostrado ser eficaces en varias oportunidades.Para evitar más de los casos sin ética, prosigue Augusto Pessina, urge "una correcta y honesta información".
El experto critica luego a los medios por ensalzar acríticamente procedimientos que no han sido verificados haciendo que la información biomédica sea mal recibida y "genere en los pacientes y familiares esperanzas infundadas y amargas desilusiones"."No es con las mentiras que se alimenta la esperanza de los enfermos", advierte.
El caso contrario se puede apreciar en Francia, prosigue Pessina, en donde hace unos días se prohibió la investigación con células estaminales embrionarias, pese a "algunas protestas que tachan la decisión como oscurantista y contraria a la libertad de investigación". "En la actual situación de la investigación biológica –donde parece que rige solo el principio de que es lícito hacer todo cuanto es técnicamente posible– la ley francesa representa una opción a su modo valerosa y que se vuelca a defender la dignidad de la persona humana", concluye.
fuente: ACI Prensa

sábado, 12 de marzo de 2011

Cada vez más cerca del reconocimiento del derecho a la vida desde la concepción.


Tribunal de Justicia de la Unión Europea:
¿estará próximo el momento en que la
Unión Europea reconozca el derecho a la vida
desde la concepción?

Tribunal de Justicia de la Unión Europea: ¿estará próximo el momento en que la Unión Europea reconozca el derecho a la vida desde la concepción?
La pregunta la formula el prestigioso European Dignity Watch a propósito de la noticia que ayer saltaba a los medios (ver) al conocerse que Yves Bot, Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, hacía público un trascendental informe (ver) en un caso relativo a las patentes de embriones humanos.
En sus conclusiones Bot afirma que las células embrionarias que tienen capacidad de desarrollarse hasta formar un ser humano deben calificarse jurídicamente de embriones humanos y, por tanto, no se pueden patentar. “Dar una aplicación industrial a una invención que utilice células madre embrionarias -señala también el informe- significaría utilizar los embriones humanos como una banal materia prima, lo que sería contrario a la ética y al orden público”.
El caso enfrenta al conocido investigador alemán de celulas embrionarias Oliver Brüstle y a la organización ecologista Greenpeace. Brüstle registró en 1997 una patente de células progenitoras neuronales aisladas y depuradas producidas a partir de células madre embrionarias humanas y utilizadas para tratar enfermedades neurológicas. Según el titular de la patente, ya se habrían realizado las primeras aplicaciones clínicas, en particular, en pacientes afectados por la enfermedad de Parkinson.
El Tribunal Federal de Patentes de Alemania decidió, a petición de Greenpeace, revocar dichas patentes y en investigador apeló ante el Tribunal Supremo Federal de Alemania, que decidió paralizar el procedimiento y consultar al tribunal de Justicia de la Unión Europea a fin de que se clarifique la definición del término “embrión humano”, ausente en la Directiva de la UE 98/44/EC sobre la protección legal de las invenciones biotecnológicas.
Hay que señalar que la opinión del Abogado General no vincula al Tribunal europeo, si bien éste suele seguir sus recomendaciones en el 80% de los casos. A partir de ahora los jueces deben deliberar y la sentencia se espera para verano u otoño de este mismo año.
Según informa el diario La Gaceta, el Abogado General afirma en su dictamen que “las células totipotenciales, que aparecen desde la fusión de los gametos y que sólo subsisten con esta forma durante los primeros días del proceso, presentan la característica esencial de tener cada una por sí misma la capacidad de desarrollarse hasta formar un ser humano completo”.
De este modo, dichas células, en la medida en que constituyen el primer estadio del cuerpo humano en el que van a convertirse deben calificarse jurídicamente de embriones, cuya patentabilidad deberá excluirse”, afirma Bot.
Esta definición incluye a los óvulos no fecundados en los que se haya implantado el núcleo de una célula madura y los óvulos no fecundados estimulados para dividirse mediante partenogénesis, en la medida en que las células totipotenciales se obtienen por dichas vías.
Asimismo, debe concederse la calificación de embrión al blastocisto -estadio ulterior del desarrollo embrionario considerado en un momento dado, a saber, unos cinco días después de la fecundación- ya que, según el Abogado General, el principio de la dignidad humana se aplica a la persona humana existente, al niño nacido, pero también al cuerpo humano desde el primer estadio de su desarrollo, es decir, el de la fecundación.
En cambio, las células madre embrionarias pluripotenciales, consideradas aisladamente, no se incluyen en el concepto de embrión ya que individualmente ya no son aptas para desarrollarse hasta convertirse en un ser completo.
No obstante, el Abogado General señala que las invenciones que se refieran a células madre pluripotenciales sólo pueden patentarse si no se obtienen en detrimento de un embrión, ya se trate de su destrucción o de su alteración.
En conclusión, considera que una invención debe quedar excluida de la patentabilidad cuando la aplicación del procedimiento requiere que previamente se destruyan embriones humanos o que éstos se utilicen como materia prima, aunque, al solicitarse la patente, la descripción de este procedimiento no contenga ninguna referencia a la utilización de embriones humanos.

viernes, 23 de enero de 2009

Los embriones, ¿piezas de repuesto o vida humana?

Sacrificados en aras de la investigación
LONDRES, sábado, 19 febrero 2005- La Autoridad para Fertilización Humana y Embrionología del gobierno británico dieron el visto bueno a la clonación de embriones humanos. La BBC informaba el 8 de febrero del mismo año que el creador de la oveja Dolly, Ian Wilmut, había obtenido la licencia para clonar embriones para un estudio de la enfermedad neuronal motora. Ésta fue la segunda vez que la autoridad de fertilización da su aprobación a la clonación humana desde que ésta se hiciera legal en el Reino Unido el año 2001.
Wilmut, junto a investigadores del Kings College de Londres, planea clonar embriones que tengan la enfermedad para estudiar cómo se desarrolla en sus primeras etapas, y probar nuevos medicamentos para ver cómo funcionan. Algunas organizaciones de pacientes, incluyendo la Asociación de la Enfermedad Neuronal Motora, han apoyado la propuesta.
Sin embargo, no todo el mundo ha celebrado la noticia. En una nota de prensa el día 8 de febrero de la Sociedad para la Protección de los Niños no Nacidos, el secretario de la organización, Anthony Ozimic, atacaba la investigación de Wilmut. «Cualquier ‘licencia para clonar y asesinar’ golpea el mismo corazón de la regla básica de nuestra sociedad para vivir juntos en paz, que es ‘no asesinar al inocente’, puesto que el proceso de clonación asesina a muchos niños humanos embrionarios en su etapa de vida más vulnerable», afirmaba Ozimic. «Todos los asesinados son únicos, nunca podrán ser sustituidos, individuos humanos totalmente inocentes».
Otra nota de prensa, publicada por Julia Millington, directora de la Alianza ProVida, indicaba: «Toda clonación humana es intrínsecamente mala y debería prohibirse. Sin embargo, resulta especialmente repugnante la creación de embriones humanos clonados que serán destinados a la experimentación y a su subsiguiente destrucción».
Además, Millington cuestionaba la aprobación para el uso de embriones en un momento en el que se informa de que la mayoría de los mayores avances científicos se han dado utilizando células madre de adultos, éticamente aceptables, y células tomadas del cordón umbilical de bebés recién nacidos.
En Estados Unidos, la Asociación Médica Cristiana también tomó en consideración el plan de Wilmut. En una nota de prensa del 8 de febrero, David Stevens, director ejecutivo de esta asociación de 17.000 miembros, afirmaba: «Se está vistiendo al lobo con piel de oveja al sostener que de alguna manera se está ayudando a la humanidad cuando de hecho se están asesinando seres humanos vivos». Y continuaba: «La así llamada clonación terapéutica poco terapéutica resulta para los sujetos humanos vivos que se destruyen en el proceso».
«Pre-embriones»
En la misma fecha, Mons. Elio Sgreccia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida, publicaba un artículo sobre cuestiones relacionadas con el embrión humano. Escribiendo en el periódico italiano Corriere della Sera, Mons. Sgreccia observaba que muchos investigadores justifican la utilización de un embrión, durante sus primeros días de vida, negando que haya alcanzado la etapa en la que es verdaderamente humano. Así, durante los primeros 14 días, los investigadores suelen hablar de etapa de desarrollo del «pre-embrión».
Sin embargo, Mons. Sgreccia observaba que, desde un punto de vista meramente científico, resulta perfectamente evidente que, desde el momento en que el óvulo es fertilizado por el espermatozoide, hay una forma distinta de vida con su propia identidad genética y unidad biológica. Además, tras la fertilización inicial no hay un cambio cualitativo subsiguiente que afecte al proceso de desarrollo de la nueva vida.
Mons. Sgreccia añadía que, desde el punto de vista moral, es suficiente con la simple sospecha de la posibilidad de que en el embrión nos encontremos ante una persona humana para prohibir su utilización en la investigación científica. Por eso, la Iglesia ha insistido en el respeto absoluto del derecho a la vida desde el momento de la concepción.
Lucha por definir la vida
El estatus humano del embrión está siendo debatido en los tribunales, con algunos resultados positivos. Hace dos semanas el juez del condado de Cook, en el estado de Illinois, permitió a una pareja de Chicago encausar a una clínica de fertilidad que destruyó uno de sus embriones. Un reportaje del 5 de febrero en el Chicago Sun-Times explicaba que Alison Miller y Todd Parrish habían acudido al Centro para Reproducción Humana para recibir ayuda en la concepción de un hijo, pero uno de los óvulos fertilizados fue descartado por error por un trabajador de la clínica.
En su decisión, el juez Jeffrey Lawrence II afirmaba que «un pre-embrión es un ‘ser humano’... esté o no implantado en el vientre de su madre». Como resultado, la pareja puede buscar la misma compensación concedida a otros padres cuyos hijos son asesinados. Los comentaristas observaban que la resolución casi seguramente que sería apelada.
Otro caso legal reciente relacionado con la vida no nacida ha sido el del asesinato de Laci Peterson, que estaba embarazada cuando su marido la asesinó. El largo proceso legal terminó el pasado noviembre, cuando Scott Peterson fue declarado culpable por un jurado. El jurado condenó a Peterson por el asesinato en primer grado de su esposa y por el asesinato en segundo grado de su hijo no nacido de 8 meses.
En un artículo publicado el 13 de noviembre en el Christian Post, una analista de Focus on Family, Carrie Gordon Earll, explicaba que «la condena por asesinato de Scott Peterson en la muerte de su esposa y su hijo no nacido, Conner, es una evidencia más de los crecientes cambios en las leyes americanas sobre protección de toda vida humana, incluyendo los jóvenes humanos que todavía residen en el vientre de su madre».
El año pasado, el Tribunal Supremo de California dictaminó que se podría utilizar una ley estatal de 1970 para acusar a asaltantes por la muerte del feto cuando una mujer embarazada es atacada. Los cargos de asesinato del feto pueden ser presentados incluso aunque el agresor no sepa que la víctima estuviera embarazada, informaba el 6 de abril el Los Angeles Times.
Aunque limitada, el embrión obtuvo otra victoria con una decisión del Tribunal Supremo de Kentucky. El tribunal dictaminó que se pueden presentar acusaciones de asesinato si el feto en el momento en que fue asesinado habría sido viable fuera del vientre materno. El tribunal acababa así con una sentencia de hace 21 años que había prohibido los cargos de homicidio contra quien es acusado de asesinar un feto, según informó el 18 de junio el periódico Courier-Journal de Louisville.
En su decisión, el Tribunal Supremo de Kentucky definía al feto como persona en el momento en que fuera viable. La sentencia no decide sin embargo sobre la constitucionalidad de la nueva ley de «homicidio fetal» aprobada el año pasado por el legislativo de Kentucky. La ley permite que se presente la acusación de homicidio cuando un feto es asesinado – sin importar si es viable o no.
Otro caso del 2004 tuvo que ver con Quenten Qortez Thompson considerado culpable por un jurado de Wisconsin del asesinato de un feto, informaba el 11 de junio el Milwaukee Journal Sentinel. Thompson fue declarado culpable del homicidio en primer grado intencional de Nicole Blake y del homicidio en primer grado de su hijo no nacido, según una ley de 1998.
Durante sus primeras etapas de desarrollo, el embrión sigue bajo la amenaza de los investigadores científicos que parecen considerarlo como fuente de repuestos.
Fuente: ZENIT.org, ZSI05021901
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