Mostrando entradas con la etiqueta fundacion ford. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fundacion ford. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de octubre de 2010

Amnistía exige despenalización del aborto en América latina

NUEVA YORK, 8 de octubre de 2010- Una de las principales organizaciones de derechos humanos intensificó la semana pasada su promoción del aborto y apuntó a Latinoamérica, especialmente a Nicaragua.
Amnistía Internacional exigió que los gobiernos despenalizaran el aborto inmediatamente en una declaración publicada el 28 de septiembre, en coincidencia con el «Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe».
La organización de derechos humanos se refirió concretamente a Chile, El Salvador y Nicaragua al decir que es «vergonzoso» que estos países tengan leyes que penalizan el aborto bajo cualquier circunstancia.
Amnistía Internacional, que alguna vez fue neutral respecto del aborto – fue fundada por un católico converso en 1961 –, ahora surge como un ruidoso proponente de dicha práctica. Recibió una donación de un millón de dólares en 2009 por parte de la Fundación Ford, la cual promueve el control de la población desde hace muchos años y subvenciona a las organizaciones que promueven el aborto y la anticoncepción en los países en desarrollo.
En su publicación de la semana pasada, Amnistía reservó sus críticas más duras para Nicaragua. Dijo que ese país «retrocedió», porque recientemente penalizó el aborto bajo cualquier circunstancia. La organización de derechos humanos y sus socios nicaragüenses enviaron 37 000 firmas al presidente Daniel Ortega para exigir que derogue las leyes de su país que penalizan el aborto.
La publicación de Amnistía Internacional parece haber sido pensada para generar gran preocupación al decir que la prohibición del aborto fomenta el suicidio y el aborto autoprovocado. Asimismo, afirma que, en los países donde el aborto es delito, «si una mujer o niña es violada por un familiar, la penalización significa que el Estado las obliga a dar luz a su propio hermano o primo».
La declaración elogia a Cuba, que despenalizó el aborto hace varias décadas, y también a Ciudad de México, que hizo lo mismo en 2007.
Según el documento publicado, los instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos exigen la despenalización del aborto en todos los países de América latina y el Caribe. Sin embargo, no existe el derecho al aborto en ningún tratado de la ONU de derechos humanos. La Convención Americana de Derechos Humanos, ratificada por Nicaragua, en su lugar, consagra expresamente el derecho a la vida desde el momento de la concepción.
Amnistía Internacional apuntó en otra oportunidad a las leyes nicaragüenses que protegen la vida. El año pasado adujo que las leyes de ese país latinoamericano dan lugar a la tortura o, al menos, al trato cruel, inhumano y degradante, y que, por lo consiguiente, violan la Convención de la ONU contra la Tortura.
El año pasado, la Fundación Ford destinó su millonaria donación a la Campaña Global de Amnistía Internacional por la Dignidad Humana. Ésta se propone considerar las «consecuencias que tiene la negación de la dignidad humana sobre la salud y los hogares de las personas».
El folleto de promoción de la campaña por la dignidad mundial se centra en la mortalidad materna, el VIH/SIDA y los derechos humanos. En él se dice que las muertes maternas son causadas por los abortos practicados en condiciones inseguras y que quienes viven en la pobreza carecen del debido acceso a la educación sexual y otros «servicios de salud esenciales», lo cual «les priva del derecho a controlar sus vidas reproductivas».
La campaña intenta promover un «programa mundial de captación de apoyos y de activismo». No obstante, Amnistía afirma su independencia frente a cualquier «gobierno, ideología política, interés económico y credo religioso».
Hace muy poco, en 2005, Amnistía declaraba públicamente: «No hay un derecho al aborto generalmente aceptado en la legislación internacional sobre derechos humanos». Su cambio de postura en 2007 hacia la militancia abortista llevó a que muchos líderes e instituciones católicas retiraran su apoyo a la organización.
Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano
fuente: C-Fam

martes, 27 de julio de 2010

Gobierno de Brasil propone despenalizar aborto en América Latina

El Movimiento Defensa de la Vida (MDV), denunció la intención del Gobierno de Inacio Lula Da Silva de proponer la despenalización del aborto en todos los países de América Latina, a través de un documento llamado "Consenso de Brasilia".
"En el más completo silencio mediático, el Gobierno brasileño, en conjunto con la ONU, acaba de dar un nuevo y duro golpe contra el derecho fundamental de la vida", indicó el MDV, que señaló que con excepción de un blog ligado al diario O Globo de Río de Janeiro, los demás diarios no han hecho eco de estas denuncias.
La intervención del Gobierno se dio a través de la Secretaría de Políticas para las Mujeres, encabezada por la Ministra Nilcéia Freire. El documento tiene fecha 16 de julio y fue firmado en la conclusión de la 11° Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, promovida por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), dependiente de la ONU.
Ante ello, las fuentes pro-vida criticaron que el documento se llame "Consenso de Brasilia", porque no representa ningún consenso "a no ser de las organizaciones que promueven el aborto y que dominaron completamente el desarrollo del evento gracias a un trabajo cuidadosamente planeado y patrocinado por la Fundación Ford de Nueva York".
El MDV recordó que la mayoría de los brasileños, así como los países latinoamericanos, son contrarios a la legalización del aborto.
El "Consenso de Brasilia", indicó el movimiento pro-vida, "es también ilegal porque Brasil, así como diversos otros países latinoamericanos, están comprometidos en virtud de varios tratados internacionales, de carácter vinculante, a reconocer la personalidad jurídica (del ser humano) desde la concepción y a defender la vida humana desde antes de su nacimiento".
fuente: ACI Prensa

viernes, 22 de mayo de 2009

Reformas dominicanas pro-vida amenazadas por un poderoso grupo de presión

La República Dominicana ha sido atacada por los proponentes del aborto más poderosos del mundo, quienes intentan bloquear la propuesta de una enmienda constitucional que consagraría legalmente la defensa de los niños en gestación.
La Coalición Internacional para la Salud de la Mujer (IWHC, según sus siglas en inglés), respaldada por naciones europeas, importantes fundaciones y el Fondo de Población de la ONU, ha lanzado una fuerte campaña para hacer fracasar el Artículo 30, que protegería la vida humana “desde la concepción”. Por amplia mayoría (167 votos a favor y 32 en contra), la Asamblea Nacional aprobó la enmienda en una primera lectura el 21 de abril pasado, pero debe ser sometida a una segunda lectura antes de ser promulgada por el Presidente.
La IWHC intenta persuadir a los dominicanos para que se vuelquen a las calles e impulsa campañas de escritura de cartas en las que se afirma que el Artículo mencionado “viola los tratados internacionales firmados y ratificados por la República Dominicana, como, por ejemplo, el Acuerdo Internacional sobre Derechos Políticos y Civiles (AIDPC), el Pacto de San José de Costa Rica, y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer” (en inglés, CEDAW).
En realidad, el Pacto de San José de Costa Rica establece: “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción”. Los tratados de la ONU referidos (el AIDPC y la CEDAW) no hacen mención al aborto, y los comités que supervisan su cumplimento examinan cada vez más minuciosamente el modo de hacer una lectura pro-abortista de los tratados, a fin de presionar a los Estados Partes para que introduzcan leyes en favor del aborto.
De acuerdo con el último reporte anual de la IWHC , entre los contribuyentes que sustentan el presupuesto de la Coalición, el cual asciende a cinco millones y medio de dólares al año, se encuentran los gobiernos de Dinamarca, Gran Bretaña, los Países Bajos, Noruega, Suecia, el Fondo de Población de la ONU, el Grupo De Beers y poderosas fundaciones, como Ford, The Open Society Institute, Hewlett, MacArthur, Packard, Rockefeller, Woodstock y Bill & Melinda Gates. La IWHC también cuenta con tres millones de dólares en activos.
Como lo sugieren sus fuentes de recursos, la IWHC mantiene fuertes vínculos con los grupos de presión de los que emergió. Una publicación reciente sobre el control de la población detalla cómo el Population Crisis Committee (actualmente denominado Population Action International) fundó en los años ochenta la IWHC con el fin de distribuir equipos para realizar abortos. La Fundación Hewlett promovió la Coalición, para respaldar económicamente el aborto tras la pérdida de apoyo monetario sufrida después de que se aplicara la “Política de la Ciudad de México” en los Estados Unidos. Cuando el “control de la población” perdió aceptación en medio de una serie de escándalos de gran magnitud, las principales fundaciones y organizaciones feministas redefinieron el movimiento, para que promoviera los derechos femeninos. En la actualidad, la IWHC se propone promover “los derechos sexuales reproductivos y la salud” para mujeres adolescentes y adultas.
La primera presidente de la Coalición Internacional para la Salud de la Mujer fue Joan Dunlop, protegida de John D. Rockefeller. Al poco tiempo de la fundación, Dunlop convocó a Adrienne Germaine, actual presidente y ex miembro de la Fundación Ford. Fue esta última quien persuadió a Ford para que incluyera servicios de aborto en sus programas extensivos de control de la población. Germaine fue una de las principales negociadoras de la administración Clinton cuando se intentó conseguir que el aborto sea reconocido como un derecho humano mundial en las conferencias de la ONU de El Cairo 1994 y Beijing 1995. Tras el fracaso, se unió a un grupo de elite conformado por funcionarios de la ONU que en 1996 había publicado el Informe de la “Mesa Redonda” de Glen Cove. En éste se presenta la estrategia que está siendo empleada por la IWHC en el caso dominicano, según la cual se hace mal uso de los tratados de la ONU en materia de derechos humanos, a fin de instaurar un derecho al aborto aduciendo que ya existe.
Traducción: Luciana María Palazzo
Fuente: C-Fam