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lunes, 23 de abril de 2012

LA REFORMA DEL CODIGO CIVIL Y EL PLAN DE REINGENIERÍA SOCIAL

En su habitual intervención en el programa “Claves para un Mundo Mejor”, que se emite por América TV, Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata , reflexionó sobre algunos puntos fundamentales del Anteproyecto de Reforma del Código Civil, “que implican alteraciones muy graves contra la constitución de la familia y la dignidad de la vida humana”.
El prelado platense destacó que en la reforma que el Ejecutivo envió al Congreso, los embriones que son concebidos mediante técnicas de procreación artificial “no son reconocidos como seres humanos” si no son implantados en el útero de una mujer, lo que da pie a “que se haga con ellos cualquier cosa”. Entre los agravantes contemplados en la proyectada reforma mencionó: la eliminación de embriones, el alquiler de vientres, la donación de gametos, la inseminación “post mortem” y la homoparentalidad (un niño con dos papás o dos mamás).
Entre los ataques a la familia resaltó la banalización del matrimonio: el “divorcio express”, la eliminación del deber de fidelidad entre los cónyuges y la creación de las llamadas ‘uniones convivenciales’ para los que no quieren casarse.
Denunció finalmente que “lo que se está proponiendo, es una nueva estructura de la sociedad argentina en sus realidades esenciales”.

A continuación el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:

“Hace un par de semanas fue presentado el anteproyecto de reforma del Código Civil de la Nación, un volumen de 793 páginas. La noticia no tuvo una repercusión popular muy amplia, como tuvieron otros anuncios recientes, y, sin embargo, aquí se juega, de algún modo, el futuro de la sociedad argentina y su estructura fundamental”.
“He tomado alguno de los temas de este anteproyecto que me parecen fundamentales, que implican alteraciones muy graves contra la constitución de la familia y la dignidad de la vida humana”.
“Comencemos por lo que se refiere a la vida, el inicio de la vida. El anteproyecto modifica la redacción actual del Código Civil y establece lo siguiente: “La existencia de la persona humana comienza con la concepción en el cuerpo de la mujer o la implantación en ella del embrión formado mediante técnicas de reproducción humana asistida”.
Se establece en ese texto una diferencia injustificable desde el punto de vista científico; se reconoce como persona humana desde el momento de la concepción aquella que es engendrada en el cuerpo de la mujer, pero no la que inicia su trayecto vital en una probeta. Ésta sólo sería persona a partir de su implantación en el seno que la reciba.
“Quiere decir que con los embriones que son el resultado de un proceso que en el anteproyecto se llama reproducción humana asistida, y que mejor debiera llamarse procreación artificial, se puede hacer cualquier cosa. Los embriones no implantados no son reconocidos como seres humanos. Esta aberración tendrá consecuencias gravísimas, que ustedes pueden imaginar”.
“Otra alteración del orden natural, en la misma línea: se legaliza lo que se llama alquiler de vientres, o la maternidad subrogada. Con esta disposición se altera completamente la situación que corresponde a la concepción y nacimiento de un nuevo ser humano. La aprobación de las técnicas de procreación artificial legalizan la gestación por sustitución, con lo cual se introduce la confusión en la realidad entrañable de la maternidad ¿a quién deberá reconocer por madre el niño que es fruto de tal experimento?”.
“El mismo juicio negativo debemos pronunciar a la confirmación de una práctica que se viene realizando y que ha sido autorizada por ley de las técnicas de procreación artificial; el Código incluirá la donación de gametos. ¿Qué quedará de la identidad biológica del ser humano? Todo niño tiene derecho a saber quién es su padre y quién es su madre, también en el orden biológico. Pero aquí se abre la posibilidad de eliminación de embriones por distintos motivos, por ejemplo porque se presupone que van a tener alguna discapacidad que lo limite. O se los congelará, o se los podrá descartar si se considera que sobran. Esto es gravísimo, es una manipulación intolerable de las fuentes de la vida. Otra aberración es permitir la inseminación post mortem”.
“También se legaliza lo que se llama homoparentalidad. Quiere decir que un niño podrá tener dos papás o dos mamás. Esto es una consecuencia de esa ley inicua que, el año pasado, alteró la naturaleza misma del matrimonio”.
“Respecto de la familia hay también cosas lamentables. Por ejemplo, la eliminación del deber de fidelidad en el matrimonio, que es un elemento fundamental; ya no será un deber guardar fidelidad y, consiguientemente, entonces, ya no habrá atribución de culpa en el caso de adulterio.”.
“Por otra parte, en el anteproyecto se banaliza además del matrimonio, el divorcio, que pasa a ser lo que se llama ‘divorcio express’. El trámite va a durar una semana. En una semana se podrá liquidar la realidad del matrimonio”.
“Se crean las figuras de ‘uniones convivenciales’ para las parejas no casadas. Quiere decir que será lo mismo casarse que no casarse.”.
“Estas reformas no tienen por ahora una repercusión popular, pero las consecuencias a la larga serán tremendas sobre todo teniendo en cuenta que el Código Civil Argentino era un modelo de orden jurídico fundado en la naturaleza de las cosas. La obra de Dalmacio Vélez Sarsfield, además, fue prolongada y completada por tantos estudiosos, por famosos civilistas, que han honrado al Derecho Argentino”.
“Todo eso quedará arrumbado entre objetos sin interés, sin valor”.
“Aquí lo que se está proponiendo, es una nueva estructura de la sociedad argentina en sus realidades esenciales. ¡Y esto sí que es un problema serio y que tiene que ser objeto de debate!”.
“Es de esperar que haya, un debate serio en el Congreso de la Nación. Espero también que haya muchas consultas antes, a todas las instituciones de la sociedad que pueden opinar sobre esto. Hay mucha gente todavía que reconoce lo fundamental de la estructura social y el valor de la familia y la intangibilidad de la vida humana”.
fuente: NOTIVIDA


lunes, 23 de mayo de 2011

¿EDUCACIÓN O CORRUPCIÓN?

En su habitual reflexión televisiva en el programa “Claves para un Mundo Mejor”, Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata y Presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica, lamentó la edición y difusión de la revista “Educación Sexual Integral. Para charlar en familia. Una revista “carente de sentido moral”, editada por el Ministerio de Educación de la Nación con la ayuda del Fondo de Población de Naciones Unidas, que ya está siendo enviada a los colegios.
Destaca el prelado platense que, entre otras cosas, la publicación valora del mismo modo los distintos “tipos de familia” y presenta al “comportamiento homosexual como una conducta de idéntico valor que la heterosexualidad”, menciona a la masturbación como algo “normal y prácticamente necesario”, promueve el inicio precoz de las relaciones sexuales y banaliza la sexualidad, niega el efecto abortivo de las “píldoras del día después” y oculta la tasa de fallo del preservativo.
Critica Mons. Aguer, una vez más, la ideología constructivista subyacente, “la doctrina oficial”, presente en la publicación y en “los diseños curriculares de varias materias escolares”.
Denuncia finalmente esta “inaceptable” intromisión del Ministerio de Educación de la Nación en los hogares argentinos y apela al “sentido común de la mayoría de los padres de familia, todavía no estragado por los ideólogos.”.

A continuación el texto completo de la alocución:
“El 28 de abril pasado, el Ministerio de Educación de la Nación presentó una revista destinada a las familias argentinas para ayudarlas a transmitir a sus hijos nociones sobre su vida sexual. La revista se llama “Educación Sexual Integral. Para charlar en familia. Se hicieron seis millones de ejemplares con la ayuda del Fondo de las Naciones Unidas para la Población, que deberán llegar a los padres a través de sus hijos, ya que están siendo enviados a los colegios”.
“El Ministro de Educación, en el prólogo, presenta este proyecto por referencia al concepto de educación sexual integral, que no se reduce a hablar de las relaciones sexuales, sino que incluye la afirmación y respeto de valores específicamente humanos. Lamentablemente eso es lo que no aparece luego en el interior de esta publicación. Y lo digo con pena, porque es una buena ocasión desperdiciada”.
“En primer lugar la revista se demora en la descripción de los órganos sexuales y de su funcionamiento. Llama la atención desde el comienzo la falta de toda consideración moral, como si ese ámbito de la conducta humana no debiera regirse por la conciencia recta y el empeño de la voluntad en el bien. Si se habla de responsabilidad, ésta no se refiere a parámetros objetivos de orden moral”.
“Se dice en la página 13 que hay diversos tipos de familia y que no hay uno mejor que otro; todos son buenos. Habla el texto de familias con dos papás, con dos mamás, con un papá y una mamá, con un papá solo, con una mamá sola. En este punto se desliza una confusión, porque no es lo mismo que falte uno de los progenitores porque ha ocurrido una separación o se da un caso de viudez que las formas antinaturales de unión que hoy día quieren ser presentadas como verdaderas familias. Se advierte en este tema la funesta consecuencia pedagógica de la ley que el año pasado alteró la esencia del matrimonio”.
“En la publicación se presenta la masturbación como algo absolutamente normal y prácticamente necesario en el desarrollo de la pubertad. Se lo compara con los tocamientos que hacen los bebés de su cuerpo para explorarlo; así también los adolescentes buscan sensaciones placenteras. Aquí no se ofrece tampoco ninguna consideración moral”.
“En cuanto a las relaciones sexuales de los adolescentes, la revista señala que ellos tienen el derecho a decidir cuándo iniciarse en tales experiencias. No se insinúa la necesidad de presentar una orientación; sólo se constata que algunos muchachos y chicas deciden tener relaciones, otros deciden esperar al matrimonio, como si fuera exactamente lo mismo. El contexto permite observar que la insistencia en un “cuidarse”, ajeno a toda valoración moral. equivale a una velada promoción de relaciones sexuales prematuras”.
“Se registra en la publicación una obsesión por el preservativo. Se habla de todos los métodos anticonceptivos, pero sobre todo el preservativo es considerado como el único eficaz para prevenir el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual, incluso el sida. Se emplean varias páginas para insistir en la necesidad de su uso, con precisas instrucciones. Contradiciendo datos científicos fehacientes se oculta que el preservativo no es absolutamente eficaz, sobre todo para impedir el contagio del virus que provoca el sida”.
“Por otra parte, no hay ninguna referencia explícita a la finalidad misma de la sexualidad, vinculada como valor auténticamente humano con el amor, con el matrimonio, con la familia. Se admite el hecho de las parejas adolescentes como algo normal. No se habla de virtudes, de continencia, de castidad”.
“Hay otros errores científicos muy serios. Se dice, en la página 25, que la pastilla de anticoncepción hormonal de emergencia –la píldora del día después- no afecta para nada al embrión, sino sólo retrasa la ovulación y espesa el moco del cuello del útero para impedir que el espermatozoide se encuentre con el óvulo y evitar así el embarazo. Se sostiene errónea o engañosamente que ese recurso no afecta en nada al embrión, es decir que el embarazo puede continuar su desarrollo normal. ¡Esto no es así! Todo el mundo sabe que las sustancias químicas contenidas en esta píldora impiden la anidación del embrión si la fecundación se ha producido, provocando de este modo un aborto ultratemprano”.
“Otro capítulo: se presenta la sexualidad como un abanico de opciones. En esta noción asoma la perspectiva de género y el constructivismo que impregna los diseños curriculares de varias materias escolares. Según esta doctrina “oficial” hay diversas maneras de vivir la sexualidad y todas son igualmente buenas; no cabría hacer aquí ninguna calificación moral negativa. Se pretende –es claro- hacer pasar el comportamiento homosexual como una conducta de idéntico valor que la heterosexualidad”.
“Esta publicación es inaceptable. El Ministerio de Educación de la Nación se entromete en los hogares argentinos con una propuesta carente de sentido moral. Es de esperar que rebote en el sentido común de la mayoría de los padres de familia, todavía no estragado por los ideólogos. Es una pena que se haya desperdiciado una magnífica oportunidad de hacer las cosas bien”.
fuente: NOTIVIDA

lunes, 10 de mayo de 2010

Un dudoso moralismo de los que se ensañan contra el Papa

La Plata (Buenos Aires), 5 May. 10 (AICA)
“En los días que corren arrecian los ataques que vienen apuntando contra la figura del Papa Ratzinger desde el comienzo de su pontificado”, expresa el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en un artículo publicado en el diario "El Día", y advierte que “esta triste realidad es aprovechada con otra intención: minar la credibilidad de la Iglesia y en especial su misión de orientar el sentido moral de la sociedad”. El prelado llama la atención acerca de que “se ensañan contra el Papa los promotores del aborto y la eutanasia, los que intentan alterar la esencia del matrimonio y desbaratar completamente la familia, los que en nombre de una libertad sin contenido, sin referencia a valores objetivos y universales, niegan que exista una naturaleza de la persona humana” y califica de “un dudoso moralismo” el de “aquellos que destruyen los fundamentos del orden moral y se atreven a arrojar la primera piedra”.

lunes, 24 de noviembre de 2008

HACE FALTA UN CLAMOR A FAVOR DE LA VIDA

En su reflexión semanal en el programa “Claves para un Mundo Mejor”, Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, se refirió a los proyectos sobre “abortos no punibles”, destacando que esos proyectos intentan, en realidad, una legalización plena del aborto. (Vid, entre otros, Notivida 556, 558 y 560)
El Concilio Vaticano II, recordó, asocia por cercanía el aborto y el infanticidio, a los que llama crímenes abominables; y explicó que el niño ya nacido y el niño por nacer son el mismo sujeto personal en distintos momentos de su desarrollo.
Concluyó que “sobre el Congreso de la Nación se cierne la sombra de Herodes”; y nos exhortó a tomar conciencia del peligro, para que surja “un verdadero clamor a favor de la vida”.
A continuación el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Aguer:
“En la Cámara de Diputados de la Nación avanzan, a pasos firmes, proyectos tendientes a la legalización del aborto”.
“Se los presenta como una necesaria legislación sobre casos de abortos que serían no punibles a partir de una ampliación de las excusas absolutorias que se encuentran desde hace más de ochenta años en el artículo 86 del Código Penal de la Nación”.
“Resulta que aquellas eran excusas absolutorias. Es decir, supuesto el hecho del aborto no se lo castiga en dos casos que son cuando se trata de una mujer violada deficiente mental y cuando existe peligro para la vida de la madre. Ahora se los quiere ampliar al caso de toda violación y no limitarse al peligro de la vida física sino incluir también el peligro psicológico y lo que se llama, en la actualidad, peligro social”.
“Aquellas ideas eugenistas, de los años veinte, que llevaron a la redacción de ese artículo del Código Penal, son ampliadas ahora al conjuro de otras ideas, de la idea del derecho a abortar. Se quiere imponer como un derecho de la mujer la facultad de disponer de su propio cuerpo”.
“Lo que más llama la atención: es la absoluta insensibilidad para con la existencia de una nueva vida humana. El niño que se va gestando en el seno de su madre no es una porción del cuerpo materno, sino otro ser; hay certezas científicas y jurídicas que permiten afirmarlo. Hay un estatuto propio del embrión humano que no es posible negar. Pero resulta que del niño por nacer no se habla”.
“Esta legislación de abortos no punible, si llega a salir –Dios nos libre- es sólo un avance; lo que se intenta es, en realidad, una legalización plena del aborto. Este propósito se da sobretodo en los grupos feministas y como un fenómeno transversal en asesores de los cuerpos legislativos”
“Tenemos que hacernos cargo del peligro que se cierne sobre el futuro de la sociedad argentina; hay que mirar las cosas con realismo y hay que llamarlas por su nombre”.
“Con eufemismos y con argumentos sentimentales se está escamoteando una dura realidad: ¿qué idea del hombre y de la mujer, de la sexualidad, el matrimonio y la familia, se manifiesta en la empecinada carrera hacia el aborto legal? ¿Qué quedará de la sacralidad de la vida humana y de la dignidad de la persona?”.
“Sobre el Congreso de la Nación se cierne la sombra de Herodes. ¿Recuerdan ustedes quien fue Herodes el Grande? Aparece su nombre en el Evangelio de San Lucas; fue aquel que mandó matar a los niños inocentes de Belén y sus alrededores, menores de dos años, porque pensaba que de esa manera iba a eliminar al Rey Mesías que, según le habían anunciado, acababa de nacer”.
“Puede parecer exagerado hablar de Herodes en este caso del aborto y de una matanza de inocentes, pero si nos fijamos en la Constitución sobre la Iglesia en el Mundo Contemporáneo, del Concilio Vaticano II, observamos que dice allí que la vida humana debe ser salvaguardada con máximo cuidado desde la concepción y enseguida añade que el aborto y el infanticidio son crímenes abominables”.
“El Concilio Vaticano II asocia por cercanía el aborto y el infanticidio. Ya sabemos que no es lo mismo el niño ya nacido que el niño por nacer… ¿no es lo mismo? No es lo mismo hasta cierto punto, porque es en realidad el mismo sujeto personal en distintos momentos de su desarrollo”.
“Y más aún, hay un dato jurídico interesante: la República Argentina, a propósito de la aceptación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, ha declarado que nuestro país reconoce como niño al fruto de la concepción humana desde el instante de la concepción hasta los 18 años. Por eso hay que hablar de niños, de niños por nacer, cuya vida se convertirá en descartable si se aprueban aquellos proyectos”.
“Les recuerdo esto, sobre lo cual hemos hablado muchas veces con ustedes, porque es necesario que surja de aquí una conciencia muy clara sobre este problema, sobre este peligro; y que surja también un verdadero clamor a favor de la vida. Hay que resolver muchas situaciones de muerte en la sociedad argentina, pero empezamos mal si despreciamos la vida del niño por nacer, si lo condenamos a muerte”.